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Cómo identificar el pescado fresco

por Fagor

El pescado es uno de los alimentos más delicados y que se estropea facilmente. Muchas veces, en  las pescaderías, dan salida a peces que no están recién capturados prometiendo que son muy frescos. Hoy os enseñamos a identificar el pescado fresco y así a no tirar comida a la basura.

Bien, pongámonos manos a la obra. Para comprar un pescado fresco debemos fijarnos en una serie de características, que os detallamos a continuación. Lo primero en lo que nos debemos fijar es en los ojos. Debemos ver unos ojos negros, vivos y saltones, con un gran brillo que nos garantice su calidad. Por otro lado, también hay que observar los colores; deben ser limpios y vivos

Las agallas y las escamas también son un potente indicador de la frescura de la pieza. Las primeras deben ser de un profundo color rojo y deben resistirse a abrirse. Las escamas deben brillar y las aletas firmes. La carne debe ser dura y para comprobarlo podemos pulsar la carne en los pescados de escama blanda; si cede es que no es un pescado fresco.

Nuestra intuición, y nuestro olfato, también nos ayudarán. No debemos olvidar que el pescado debe oler a mar y a algas, por lo que si vemos un pescado gris, con un olor parecido al amoniaco o que no sangra al cortarlo, mejor optemos por el pescado congelado en esa ocasión

Por último, el aspecto de la cola debe ser fresco y húmedo, así que si está seca o incluso curvada, ese pescado no es fresco. En algunas ocasiones, para que no se note que el género no es tan fresco, se suele cortar o incluso preparar bandejas para que no podamos ver el aspecto de la pieza.

Al principio parece un poco complicado, pero realizar estos pequeños análisis al género debe convertirse en una rutina. De esta forma, podremos huir de los cantos de sirena de los persuasivos vendedores y decidir qué pescado comprar. ¿Vosotros os fijáis en estos aspectos a la hora de comprar pescado fresco?

Foto| Daquellamanera

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