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10 ideas para sacarle más provecho a tu horno

por Fagor

Cuando su amiga Miranda le pregunta a Carrie Bradshaw si tiene un rodillo de cocina, la protagonista de Sexo en Nueva York le responde que no de manera taxativa, “¡pero si uso mi horno como armario!” Para que tú no hagas lo mismo o te limites a hornear solamente asados y repostería te damos 10 ideas y te invitamos a compartir las tuyas con nosotros en los comentarios.

  • Tomates cherry asados: ¿Quieres triunfar con tus ensaladas? Parte tomates cherry por la mitad, añade un poco de aceite a la bandeja del horno, échales una pizca de sal y -si te apetece- un poco de vinagre de jerez o de Módena. Se hacen en minutos, y les dan a la ensalada o un aperitivo (de queso, embutido o lo que prefieras) un toque dulce y ácido delicioso. Si quieres, puedes conservarlos en un tarro en el frigorífico durante días.

  • ¡Esas patatas!: Ya te hablamos el otro día de las patatas asadas perfectas. Insistimos. Porque son deliciosas.

  • No te vayas de vacaciones sin aprovechar las verduras del frigorífico: Las verduras no soportan bien la congelación. ¿Quieres una gran idea para aprovechar las que tienes en el frigorífico antes de irte de vacaciones? Lo mismo que con los tomates: un poco de aceite y sal y tienes un plato estupendo o un acompañamiento perfecto.

  • Particularmente los pimientos o las cebollas pequeñas: Los pimientos asados son una delicia y, además, pueden ser la base de muchos otros platos. Se colocan sobre la bandeja del horno (cubierta de papel de aluminio) y una vez lavados y secos se hornean a unos 180ºC con aceite y sal. Tardarán menos de una hora en hacerse y una vez templados son fáciles de pelar. Respecto a las cebollas más pequeñas, esas que casi se pueden comer de un bocado… haz exactamente eso: ásalas partidas por la mitad, con aceite, sal y vinagre y tendrás un acompañamiento irresistible.

  • ¿Comes suficiente pescado? Los expertos en nutrición dicen que no. Abusamos de las proteínas de la carne y nos convendría tomar más pescado. No hace falta saber cocinar, no tienes que aprender a hacer salsas complicadas. Acércate a la pescadería, pide dorada, chicharro, verdel (caballa), salmón… el pescado que esté a mejor precio, porque seguramente será de temporada y estará más fresco. Pide que te lo limpien y abran para asar. Cuando llegues a casa mételo a hornear con aceite, sal y pimienta. Algo de vino blanco, rodajas de patata o de cebolla pueden mejorarlo. Y, si te animas, siempre puedes prepararlo al papillote, con menos grasa y muchísimo sabor.

  • No esperes a Navidad para comer castañas: O, al menos, no esperes a que pongan un puesto de castañas asadas para tomarlas. Si te gustan, ásalas en casa. No hace falta ni siquiera pelarlas antes. Basta con que les rajes la piel con un cuchillo, las mojes y, sin secarlas, las dejes sobre la bandeja precalentada. Se harán a unos 180º en menos de media hora. Las castañas, son además, mucho menos calóricas que otros frutos secos, por su alto contenido en agua. Y además son deliciosas.

  • Hay que comer más fruta… ¿Cuántas veces lo has oído? Hay que tomar frutas y verduras hasta cinco veces al día. Si te resulta incómodo o no acabas de encontrar la manera de incorporarla en la dieta prueba con el horno. Las manzanas asadas son un postre maravilloso. Y facilísimo de hacer. Colocas las manzanas en un recipiente apto para el horno, con una cucharadita de azúcar y media rama de canela por pieza. Puedes añadir una cucharada de agua sobre cada una para que queden más jugosas. Añade un poquito de mantequilla junto a la rama o ramas de canela. 25 minutos a unos 190º y listo.

  • ¿No te viene bien comprar pan todos los días? ¿Te gusta caliente? Guárdalo fresco, entero o, mejor todavía, en rebanadas. Descongelado al microondas te saca de un apuro, pero en el horno adquiere una textura crujiente, caliente y maravillosa.

  • Y ya que hablamos de pan… otra idea para que ese delicioso pan asado te sirva en la cocina, además de tomarlo directamente del horno es añadirlo a la sopa de pescado. Dicen que tiene que haberse quemado para que la sopa quede de concurso.

  • ¿No tienes sandwichera? Puedes comprarte una de las nuestras que nos encantan o probar a hacer los sandwiches al horno. De verduras, con huevo cocido o con embutido… añadeles queso y a hornear.  Un truco para que queden estupendos es que pongas una segunda bandeja del horno encima para que con su peso una los ingredientes.

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