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Cómo ahorrar energía al cocinar con el horno

por Fagor

Hoy vamos a analizar nuestras costumbres en la cocina a la hora de usar el horno. Vamos a aprender unos trucos que nos permitirán ahorrar energía en nuestra factura y por lo tanto dinero, que siempre viene bien poder destinarlo a otras cosas. Vamos a sacar el mayor partido a nuestro horno fijándonos en parámetros como la temperatura, en el recipiente que usamos para hornear o el programa elegido.

Comenzaremos encendiendo el horno. Si la receta que vamos a cocinar indica que debe estar precalentado, con diez minutos será más que suficiente y el gasto energético será el mínimo. Si no necesita precalentamiento, debemos poner el horno a la temperatura descrita en la receta.

Existe el mito urbano de que si ponemos el horno a mayor temperatura de la que realmente necesitamos, se calentará mucho más rápido. Y no hay nada más alejado de la realidad, ya que tardará exactamente lo mismo. Sin embargo, existen materiales como el vidrio que retienen más fácilmente el calor, y por lo tanto, la comida se hornea más rápidamente e incluso podremos bajar la temperatura del horno.

¿Habéis probado a hornear varios platos a la vez? Esta semana os hablaremos más en profundidad de esta técnica tan práctica, que también os permite ahorrar tiempo. Por otro lado, una vez que apagamos el horno sigue caliente durante un buen rato. Aprovechemos ese calor residual, para apagarlo antes del tiempo estimado.Por ejemplo, podemos apagarlo los últimos diez minutos aprovechar el calor extra.

Por último, vamos a hablar de una mala costumbre muy extendida: abrir la puerta del horno. Salvo que sea estrictamente necesario, olvida abrir la puerta ya que la temperatura baja unos 25 grados aproximadamente. Lo que se traduce en un mayor gasto de energía para recuperar la temperatura previa, con el consecuente gasto económico.

Foto | Jlastras

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