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Cómo organizar tu casa (para novatos)

por Fagor
orden

La semana pasada hablábamos de las 5 preguntas clave a la hora de tirar. Cuestiones que podrían ayudarte en caso de que seas una persona que tiende a acumular cosas y luego echa de menos más espacio en casa. Esta semana también queremos echar algo. En concreto, queremos echar un cable a las personas que tienen dificultades para organizar su casa.

No hace falta que llegues a ser como esta mujer, una “aconsejadora” profesional que tiene la fama de ser la mujer más organizada de los Estados Unidos y que te enseñará a organizar tu maletero como si fuera a pasar una inspección de Sanidad, de Hacienda y del CSI. Pero si te gustaría tenerlo todo más ordenado y no sabes por dónde empezar, este es tu post.

De los autores de organizar la colada (para novatos), mudarse de casa (para novatos) y hacer la compra (para novatos), llega organizar la casa (para novatos). Aviso: todas las anteriores valen también para novatas, ¡por supuesto!

Primero, lee el post de la semana anterior

¿Por qué empezamos con autobombo? Porque lo más importante para tener una casa organizada, no perder el tiempo cada vez que queremos encontrar las llaves para salir y vivir de manera más confortable es no tener muchas más cosas de las que necesitamos. Ni siquiera en una casa grande -y la mayoría de las nuestras no lo son tanto- podría entrar todo lo que compramos o adquirimos durante toda una vida. Lo más importante es tener lo que necesitamos. No más. Ejemplo visual: imagina tu armario tan lleno de ropa que todo está apelotonado o en varias filas y no sabes dónde está cada cosa. Y después imagina que se parece a las estanterías de una tienda o un vestidor, con todo a la vista. En el segundo caso, tienes menos ropa pero es más fácil que te pongas toda la que tienes porque la ves. Es paradójico pero lo cierto es que si donas o tiras ropa, disfruta de la sensación de tener más ropa. “Haz compras” en tu armario, ¡te gustará!

Segundo, intenta que cada cosa vaya en su habitación

Lo ideal, es que las cosas de la cocina estén en la cocina; las del baño en el baño; las del dormitorio en el dormitorio… y así. Será muchísimo más sencillo recordar dónde va cada cosa. ¿Tienes las toallas de invitados en tu dormitorio porque no caben en el baño? Plantéate si no será que el baño está lleno de un montón de cosas que no necesitas, como toallas viejas, medicamentos caducados o mil champús que no necesitas. Si ya lo has hecho y sigues echando de menos algo de espacio, ve al siguiente punto.

Mira a los lados, hacia arriba, a las puertas…

Espacios que no parecen adecuados para guardar cosas pueden serlo. Las puertas pueden valer para colgar, la parte de arriba de las paredes puede albergar estantes, los armarios que no llegan hasta el suelo pueden ocultar cajas, bajo las camas podemos tener la ropa de otras temporadas bien organizada… Se trata de hacer un ejercicio que resultará más sencillo cuantas más veces lo hagas: Mira a cada habitación como si fuera la primera vez que la vieras.

Objetivo: no ordenar nunca

¿Te has fijado en algo que tienen en común las personas organizadas? No importa cuándo vayas a su casa, nunca encontrarás un desastre de cosas tiradas por todas partes. No es porque se peguen palizas ordenando a deshoras, no es porque tienen un truco secreto para alargar los días y que les dé tiempo a todo. Es porque, por lo general, no desordenan. Si quieres aprender a llevar tu día a día mejor, fíjate en lo que hace cuando llegan a casa. Los zapatos van al zapatero o se quedan secando en un recibidor que tiene un sitio para ello. Las llaves van al bol o al llavero que hayan puesto en la pared, por ejemplo. Abren las cartas del buzón y las ordenan casi al momento (lo que no interesa, al cubo del papel; las revistas, al revistero…). No dejan el bolso o la mochila o la maleta de viaje en medio del pasillo y van sacando las cosas durante las siguientes dos semanas. ¿Sabes por qué? Te contaremos un secreto: la mayoría de esas personas odian perder el tiempo buscando cosas e incluso ordenando.

Responsabilidad y amabilidad

Como todo en la vida, la organización tiene un factor emocional muy importante. Tienes que pensar en los beneficios que te reportará para animarte a ponerte con la tarea de organizar tu vida. En parte, se trata de una cuestión de madurez, ya que hablamos de aceptar que hay algo que no haces de la manera que más te conviene y de poner remedio. Por tanto, la responsabilidad es clave. Pero también lo es la amabilidad: esfuérzate tanto en mejorar para ti como en perdonarte y ser amable contigo cuando no cumplas un objetivo particularmente exigente o difícil. La vida es un aprendizaje continuo y se trata de disfrutarla lo máximo.

¡Ah! Tendrás que gastar algo de dinero

Si no eres particularmente organizado u organizada, seguramente necesitarás alguna pequeño inversión para serlo. Te harán falta quizá perchas, cajas, cestos, carpetas… puedes encontrarlos en todo tipo de tiendas y en una amplísima gama de precios. Puedes darte el capricho de comprarlos más bonitos pagando algo más pero no pienses que es estrictamente necesario: seguramente, incluso en el bazar de tu barrio en el que siempre compras pilas o artículos de broma tendrás todo lo que necesites.


¡Suerte y ánimo!

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