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Cómo organizar la colada (para novatos)

por Fagor

Antes de empezar, una advertencia: si has leído el título de este post y has pensado “qué tontería” seguramente significa que te apañas con la colada sin problema. Es más, seguramente eres de esas personas que organiza las tareas domésticas incluso sin esfuerzo. En ese caso puedes saltarte nuestros consejos para novatos que hoy inauguramos.

¿Te acabas de ir de casa? ¿No te apañas con la limpieza de la ropa? ¿La camiseta que quieres ponerte siempre está sucia? Hoy, en Tendencias Fagor, la colada para dummies.

  • Lo primero. ¿Tienes lavadora? ¿Funciona? Si no, éste es nuestro catálogo.

  • Necesitas un sitio donde dejar la ropa sucia. Un cesto es lo habitual. Hay algunos que se pliegan cuando no se usan para que no ocupen nada de espacio.

  • Regla número uno: Si algo está sucio, al cesto. No a ese rincón especial bajo la cama donde tus calcetines suelen ir a morir. No al tambor de la lavadora (no es un armario). Al cesto. Así, la ropa sucia no estará en cualquier parte, sino en un sitio concreto y no tendrás que olisquear los rincones para saber qué ponerte.

  • Regla número dos: Si algo está roto… ¿realmente eres de esas personas que lo va a coser o reaprovecharlo de algún modo? Si la respuesta es sí, nos callamos porque es la mejor opción (si no sabes usar la aguja e hilo hay multitud de tiendas de arreglos que pueden coser un botón o zurcir una camisa). Pero si es no… no lo tires al cesto. Simplemente tíralo. Sí, aunque sean los calcetines que tienes desde el instituto. Especialmente si son los calcetines que tienes desde el instituto.

  • Si no cuentas con una estupenda secadora Fagor te hará falta un espacio para tender la ropa: No tiene que ser muy grande. De hecho, teniendo en cuenta que la mayoría de la gente vivimos en casas pequeñas el mercado ofrece muchísimas soluciones para espacios pequeños, como los que se pueden colgar de pared a pared en el baño o los tendederos verticales, que ocupan más o menos el espacio de un escobero.

  • Un truco: A mucha gente le molesta tener que estar viendo la ropa tendida, no tienen un cuarto para la plancha y la colada y no pueden o quieren tenderla en el balcón. ¿Un truco? Un separador de espacios, como un biombo. Hazte con uno bonito o personaliza uno sencillo y cualquier rincón de la casa puede servir como tendedero.

  • Las manchas: Si te has manchado con comida, salsas, hierba, sangre, grasa o cualquier cosa que tiene pinta de dar guerra, no esperes hasta que haya penetrado en la ropa. Si estás en casa, trata la mancha cuanto antes con un quitamanchas. No necesitas lavarlo en el momento, no se trata de eso. Pero usa el quitamanchas cuanto antes siguiendo las instrucciones del fabricante.

  • Lee las etiquetas de la ropa: Indican si se pueden meter a la lavadora (o se tienen que lavar en seco, en la tintorería). Pero también si se puede planchar, a qué temperatura conviene lavarla… Si acordarte del significado de cada icono te resulta difícil, no pasa nada. Puedes dejar a mano una lista como esta. Convertida en etiqueta, incluso, y pegarla en la lavadora.

  • Separar la ropa: Mucha gente no mezcla nunca la ropa blanca y la de color. No quieren arriesgarse a que la de color destiña la blanca o prefieren usar blanqueantes como la lejía en la ropa blanca, para que quede brillante. Incluso separan la ropa negra, para usar en ella detergentes específicos que resaltan el color negro. Tú también puedes hacerlo, pero si eres un novato te alegrará saber que no es estrictamente necesario. Usa un detergente para todo tipo de colores y haz una sola colada.

  • Pero con colores fuertes, ropa nueva… ojo: La primera vez que laves algo de colores fuertes no es mala idea separarlo de la ropa blanca. ¿Esa camiseta roja que has comprado a la salida de un concierto? Puede que no pase nada por lavarla con los vaqueros o puede que parezca que llevas los pantalones de la pantera rosa.

  • Detergente, la dosis justa: Los detergentes actuales son muy eficaces, incluso con agua fría. Si no trabajas en un taller mecánico o metes la ropa muy manchada añade al tambor la cantidad mínima recomendada por el fabricante. Elige marcas en las que el tapón dosificador indique claramente las dosis. Aviso: hace falta poco jabón para un lavado normal, no te quedará más limpio por echar el doble o llenar el tapón hasta el borde. Es más, si lo haces, te pueden quedar restos de detergente.

  • No sobrecargues el tambor: Deja un pequeño espacio, como para que quepa una mano.

  • Tiende bien: Intenta tender la ropa con un poco de cuidado, bien extendida. Sí, se tarda un poquito más. Pero en algunas prendas, te evita planchar y en las que no, desde luego, facilita la tarea.

  • Cuando recojas la ropa… Si vas a meterla en el armario al momento, perfecto. Pero si la vas a dejar en un cesto durante días (que nos conocemos) pliégala. Eso que te ahorras al planchar. Ah, ¡y que el cesto no sea el de la ropa sucia!

  • Un consejo: La razón de que te dé pereza hacer la colada puede ser, precisamente, que tu armario sea una zona catastrófica. Si tu armario está tan lleno de ropa como para que la ropa entre plegada y salga arrugada, algo no va bien. ¿Has pensado en donar la ropa que ya no te pones? Si está en buen estado ayudarás a otras personas y también te vendrá bien a ti.

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