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Aprender a tirar: las 5 preguntas clave

por Fagor
tirar cosas

¿Quieres empezar el curso dándole un nuevo aire a tu casa? ¿Te mudas y tienes que minimizar el número de cosas que vas a llevar de un sitio a otro? ¿Te cansa tener cosas por todas partes? ¿Tienes más de lo que crees que te conviene o puedes guardar? ¿La limpieza de casa se complica porque tienes demasiadas cosas? ¿Quieres darle un aire más minimalista a tu hogar? Puede haber muchas razones por las que estés pensando que necesitas aprender a tirar. Hay gente que parece saberlo de manera natural y que no encuentra nada más asombroso que el síndrome de Diógenes. Pero para muchas otras personas tirar es, como casi todo en la vida, un aprendizaje. Si es tu caso, bienvenido al blog de Fagor donde los expertos en electrodomésticos y hogar vamos a enseñarte las 5 preguntas clave para aprender a tirar.

¿Lo usas?

Sea lo que sea, si no lo usas, lo más razonable es que te deshagas de lo que sea que tengas en mente mientras lees esto. Naturalmente, la definición de no usarlo cambia en cada producto. Puede hacer medio año desde que no te pones unas botas de agua porque no es temporada de lluvia, pero si llevan muertas de risa dos años en el armario, es hora de deshacerte de ellas. Si eres de las personas que tienen verdaderas dificultades para aprender a tirar la pregunta que queremos hacerte es… sinceramente, ¿hace cuánto que no lo usas?

Pues eso.

¿Funciona?

Otra pregunta clave. ¿Tienes en casa objetos que hace tiempo que no tienen uso porque están estropeados? ¿Llevas meses pensando que vas a llevar esos zapatos a arreglar? Dos opciones: meterlos ahora mismo en una bolsa para llevarlos al zapatero o añadirlos al montón de cosas que no quieres. Lo mismo te decimos de esa antigua tostadora o esa licuadora a la que seguramente no le pasa gran cosa y a la que le tienes cariño. Tírala y mira en nuestro catálogo de minidomésticos la mejora que puedes añadir a tu vida si te compras otra.

¿Lo comprarías ahora?

Otra buena pregunta. Mira a ese objeto con el que tienes dudas y pregúntate si es algo que ahora comprarías. Que en su día te gustara algo no quiere decir que tenga que gustarte toda la vida. Los gustos evolucionan, las personas cambiamos de estilo de vida y de gusto y si aplicas un principio de nostalgia a cada cosa que alguna vez te gustó jamás podrás tirar nada y te espera un futuro en el que más vale que tengas mucho, pero mucho espacio. Pregúntate si no preferirías algo que realmente te gusta y tira eso que tienes en mente.

¿Te está bien?

Cuando mires a tu armario, esta es una gran pregunta. Sí, todavía te gustan esos pantalones que compraste hace cinco años. Pero, ¿te están bien? Si la respuesta es no, ¿qué hacen ocupando el lugar de una prenda que podría hacerte feliz cada vez que te la pusieras?

¿Está online?

Una última pregunta clave en el tiempo y el mundo en el que vivimos. ¿Tienes una colección de CDs o de DVDs o de libros que no te puedes permitir o que, simplemente, ocupa mucho espacio y te genera molestias de limpieza o de falta de sitio? ¿Por qué no te deshaces de todo lo que no tenga un enorme valor personal? Quédate con esos libros firmados por sus autores y autoras, si te hace ilusión y pásate a la música y las películas en streaming. O, si no quieres quedarte sin una copia física de la música, por ejemplo, grábala en un disco duro o en un ordenador. Y lo mismo con los DVDs. Puedes reemplazar metros y metros y metros de objetos físicos sin perder absolutamente nada del placer que te dan. Recuerda que vivimos cada más en la época de los servicios, no de los productos.

Lo que queremos decir cuando decimos “tirar”

Desde luego, no queremos decir que todo lo que hemos mencionado tenga que ir a la basura. Hablamos también de donar, vender o regalar. Cuando vayas a tirar examina bien lo que tienes entre manos.

Si son prendas de vestir o ropa de cama etcétera puedes acudir a los contenedores municipales para esta clase de objetos o a las ONG que los gestionan. Los objetos voluminosos y los aparatos eléctricos y electrónicos suelen recogerlos los servicios municipales de basura y lo que sobre en tu botiquín particular porque está caducado tienes que llevarlo al punto SIGRE más cercano. La comida caducada sí tiene que ir a la basura, pero si has localizado comida con la fecha de caducidad en regla que, simplemente, no vayas a consumir no la tires sin asegurarte de que no hay un Banco de Alimentos o alguna otra organización que lo vaya a usar.

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